Perú aún no da licencia de cultivo de cannabis para uso medicinal a laboratorios

Con una ley promulgada en 2017 y un reglamento publicado en 2019, la regulación peruana solo otorga licencia para cultivar cannabis, y abastecer a las farmacias, a los laboratorios. Hasta el cierre de esta nota, el Estado peruano no ha otorgado esta licencia a ninguna empresa. Por el momento, Perú importa cannabis de Estados Unidos y Colombia.

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Con ley, pero sin planta

En febrero próximo, se cumplen dos años de la publicación del Decreto Supremo Nº 005-2019-SA, el reglamento de la ley que regula el uso medicinal de cannabis en Perú. Esta norma establece que la licencia de producción, que incluye el cultivo, es otorgada por la DIGEMID (Ministerio de Salud) al laboratorio autorizado y certificado que tenga un Plan de Producción Agrícola autorizado por el Ministerio de Agricultura (Minagri) y un Protocolo de seguridad aprobado por Ministerio del Interior (Mininter), entre otros requisitos.


Con más de 10,000 usuarios medicinales de cannabis registrados y residentes de todas las regiones del país, actualmente en Perú, los pacientes solo pueden comprar cannabis formal en Lima Metropolitana(1). En un contexto en el que dos proyectos de ley esperan ser debatidos y mejorados para que se respete el derecho de los pacientes a cultivar su propia medicina, las empresas tampoco pueden cultivar cumpliendo con la legislación vigente. A casi dos años de publicado el reglamento, ningún laboratorio recibe licencia para cultivar cannabis en Perú, que tiene una ley de cannabis para uso medicinal desde noviembre del 2017.


"Hemos calculado que si la licencia se da en enero, la primera producción se estaría dando 3 años y 8 meses después de que se promulgó la ley. Es bastante tiempo. Más temprano que eso, no llegamos", dijo Andrés Vázquez, presidente del laboratorio peruano Cann Farm, en entrevista con Sativa Info, el pasado 20 de enero. Esta empresa ya cumple con los requisitos antes mencionados y está a la espera de que DIGEMID otorgue la licencia para empezar a cultivar y tener cannabis peruano para pacientes peruanos.

"Es difícil cuestionar si debería haber sido más corto. Nuestra expectativa era que todo esto fuera más rápido. Hay múltiples factores detrás. Lo que esperamos es que la Digemid haga una revisión ágil, que le dedique un poco de tiempo. Si es que esto va bien, esperamos que en el tercer trimestre de este año haya por fin un producto hecho en Perú. Si sale en enero, después hay que hacer los trámites fitosanitarios para importar el material genético, cuando la semilla llegue, empezamos con la primera campaña de siembra. Y si todo va bien, entre julio y agosto debería haber el primer producto fabricado nacionalmente", dice Vázquez.

Para llegar a este punto, esta empresa peruana ha tenido que pasar por un proceso que se inició en emergencia sanitaria, en marzo del 2020, cuando su laboratorio fue certificado. Sin ser laboratorio, no se puede ni iniciar el trámite para solicitar licencia de cultivo. Para esta actividad, Cann Farm ha invertido aproximadamente US$ 6,000,000 (seis millones de dólares) en un terreno de 60 hectáreas al norte de Lima. Además, para estar listos para el cultivo, deben contar con personal de seguridad y químicos farmacéuticos contratados a tiempo completo, inversión que mantienen mientras esperan la licencia.

"Y no podemos producir nada hasta no tener licencia. Tenemos un nivel de gasto e riesgo de inversión que, comparado con Colombia, es bastante alto. Hasta ahora no tenemos una licencia, tenemos todas las etapas cubiertas, pero cuando yo hablo con los inversionistas tengo que ser claro, el día de hoy no tenemos licencia para cultivar cannabis, tenemos licencia para importar y comercializar, pero no para cultivar", señala Vázquez.

Esta es la recta final de un proceso histórico por ser la primera vez que el Estado peruano daría una licencia legal para cultivar cannabis con fines medicinales. "Es un proceso enormemente largo y claramente con cosas que se van aprendiendo en el camino, tanto nosotros como las autoridades, a medida que se va siguiendo en el proceso, vamos encontrando qué cosas en el papel estaban claras y otras no tanto, lo cual me parece normal porque conlleva un aprendizaje", cuenta Vázquez.


Perú importa cannabis de Colombia

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Actualmente, los productos medicinales que son vendidos en algunas farmacias de Lima Metropolitana son hechos a base de cannabis importado de Colombia y Estados Unidos (EEUU). El producto que vende la farmacia institucional de DIGEMID, ubicada en San Miguel, es cannabidiol (CBD) importado por la empresa Anden Naturals desde EEUU. Hace poco, fue noticia que la compañía Khiron Life Sciences Corp. puso a disposición del público los primeros extractos con alto contenido de tetrahidrocannabinol (THC) que se venden en una farmacia peruana. Estos productos son hechos a base de cannabis cultivado en Colombia.


¿Qué tiene Colombia que no tenga el Perú? El presidente de Cann Farm menciona el hecho de que, en el 2019, Colombia pasó por una saturación de solicitudes para cultivar cannabis. En ese país, el laboratorio peruano tiene licencia para cultivar cáñamo y le ha tomado la mitad del tiempo de lo que sería en Perú, incluso otras empresas han obtenido licencia en solo cuatro meses. Estas diferencias al final implican pérdidas para la economía nacional y también un obstáculo más en el acceso para pacientes.

"Nosotros somos un país con un exceso de marco regulatorio y con un defecto en la ejecución y fiscalización. Si ya se ha diseñado, que se ejecute y se haga de una vez. Yo hablaba de este tema en el 2018, ya que si se cumplían los plazos establecidos hubiéramos tenido un reglamento en febrero y un marco regulatorio completo en abril de ese año. Decenas de millones de dólares se fueron a Colombia. Esa ola de inversión ya no volverá. Ya perdimos esa oportunidad".
"Ahora solo queda que las autoridades tengan un marco regulatorio que vea hacia el futuro y que sea ágil en su implementación. El resto es tarea de los privados, no esperamos que el Estado haga todo, pero sí que nos deje hacer", dice Vázquez.

Una de las explicaciones de esta diferencia es que mientras en Colombia solo basta con tener un proyecto de cultivo y producción, en Perú debes contar con infraestructura, personal y protocolos aprobados.

"Es un tema no solo de velocidad de trámite, sino de norma. En Colombia sacas una licencia con un proyecto en papel. Tienes que tener un predio, un fundo, pero este no tiene que tener todas las inversiones hechas. Cuando solicitas licencia, presentas un proyecto de lo que vas a hacer y de lo que vas a invertir en futuro luego para ponerla en operación".
"Aquí en Perú es al revés, aquí tienes que diseñar tu proyecto e invertir en infraestructura, que tiene que estar lista toda. Recién que tienes esto listo y con personal contratado, recién ahí te pueden dar licencia. Por eso en Perú toma más tiempo, la lógica del trámite de licencia es diferente". señala el presidente de Cann Farm.

El cáñamo es otra tarea pendiente

De acuerdo a la legislación peruana, el cáñamo (planta de cannabis con menos de 1% de THC) y sus derivados son sustancias no controladas y excluidas del reglamento de estupefacientes. Sin embargo, hasta el momento, no se ha otorgado ningún registro sanitario a productos de este tipo que pueden ser del rubro alimentos o cosméticos. De acuerdo al reglamento publicado en febrero del 2019, el Minagri tenía "un plazo no mayor de sesenta (60) días hábiles" para establecer los criterios y condiciones que se deberán cumplir para el cultivo e industrialización del cáñamo. Han pasado casi dos años y nada de eso se ha dado, a pesar que no está prohibida, sino que falta una regulación.

"Si se regula de forma racional el cultivo de cannabis en todas sus variantes podrías estar dando pie a una industria que tiene muchas salidas. Tiene tanto en alimentos, en industria y en fármacos. Hoy en día solo han abierto una línea que es fármacos", dice Vázquez.

¿Prohibición de drogas o derecho a la salud?


Ahí donde algunos ven una sustancia peligrosa, otros países y otras sociedades ven beneficios para la salud de sus ciudadanos y también para su economía nacional. En ese sentido, el presidente de Cann Farm hace referencia a que la legislación peruana sobre la cannabis debe avanzar en función de cómo están otros mercados y con la libertad de decidir sus propias políticas públicas.

"Deberíamos tener una regulación que mire al futuro. Todos los países firmantes de las convenciones internacionales de control de drogas son autónomos. Nadie está obligado para hacer solo lo que dicen las convenciones. Y estas convenciones no son de prohibición, son convenciones de control. No dicen que prohíban las cosas, dicen que las regulen".
"Antes que todo país firmante miembro de las Naciones Unidas, una norma que va a estar mucho más arriba de estas convenciones sobre drogas es la de derechos humanos en la que se establece el derecho a la salud. Los países ante todo preservan su autonomía y tienen la facultad de legislar internamente cumpliendo ciertas prioridades. Las autoridades deberían ver cuáles son sus prioridades", dice Vázquez al respecto.

Recordemos que, en diciembre del 2020, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) votó a favor de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de retirar a la cannabis de la Lista IV de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, lista en la que permanecen sustancias que sí son peligrosas como fentanilo, heroína y otros opioides. Esta decisión se basó en el hecho de que se ha reconocido oficialmente que cannabis sativa es una planta con propiedades medicinales.


(1) Información obtenida por Sativa Info a través de solicitud de acceso a la información pública, con cifras del 29 de enero del 2021.